60 AÑOS DE "LA FLOR DE LA CANELA"

 

Chabuca Granda registró como la fecha final de su obra el 7 de enero de 1950.

"Esta canción a la que todo debo, la hice para Victoria Angulo, señora limeña de fina raza negra, por quien lima tendría que alfombrarse para que ella la paseara de nuevo. A ella y desde ella, esta canción como un ínfimo homenaje a esta admirable raza que nos devuelve con ritmo, con sonrisa y con bondad, los hasta ahora incomprensibles años de injuria de la esclavitud, lo que la historia aún no ha calificado. Esta es mi Flor de la Canela".

Chabuca Granda. 1983

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La flor de la canela es un vals peruano compuesto por la cantautora Chabuca Granda  y que se ha convertido en una de las más representativas del Perú, al igual que El cóndor pasa, "El Plebeyo" y "Mi Perú", especialmente de la ciudad de Lima. Esta canción que más de una vez lo dijo, fue la composición que la lanzó a la popularidad. Siempre se catalogó como popular, mas no como importante. La importante en este vals es doña Victoria Angulo, distinguida señora de raza negra, quien fue la inspiración principal para dicha canción. La flor de la canela fue lanzada a la fama en 1951 por el trío Los Chamas (integrado por los hermanos Rolando y Wahington Gómez y Humberto Pejovés). Desde entonces ha sido interpretada por diversos cantantes y grupos como María Dolores Pradera, Lucha Reyes, Eva Ayllón, Bola de Nieve,Pedro Vargas, Plácido Domingo, Raúl di Blasio, Gian Marco, Carlos Mancinelli, Juan Diego Flórez y Caetano Veloso entre otros; así como traducida a diversos idiomas. "La flor" forma parte del repertorio de Maguey desde sus primeras actuaciones, y rara vez falta en ellas, siendo una de las favoritas tanto de su público como de los propios miembros del grupo. "La flor" ya es parte de la identidad de Maguey.

 

 

 La Flor de la Canela y la inmortalización de la Musa Victoria Angulo

En el vals "La Flor de la Canela", Chabuca Granda inmortalizó a Victoria Angulo de Loyola. Victoria CHABUCA Y VICTORIA ANGULO solía visitar a Chabuca en su trabajo de la Antigua Botica Francesa en la Calle Mercaderes, siempre le comentaba el trayecto que tenía que recorrer a pie a través del puente de palo, para regresar a su casa.  Así Chabuca fue forjando una canción que se la iba cantando a las hijas de Victoria cuando la visitaban en su trabajo. Chabuca Granda firma "La Flor de la Canela" en su cuaderno el 7 de enero de 1950 y se la cantó por primera vez a Victoria Ángulo en su cumpleaños, el 21 de julio del mismo año. "Jazmines en el pelo y rosas en la cara, airosa caminaba la flor de la canela, derramaba lisura y a su paso dejaba aromas de mixtura que en el pecho llevaba. Del puente a la alameda menudo pie la lleva, por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera. Recogía la risa de la brisa del río y al viento la lanzaba, del puente a la alameda"

La historia tras la "Flor"

Una noche, en su casa de la Plaza Dos de Mayo, el cantor del "Felipe Pinglo", José Moreno, celebraba su cumpleaños con la jarana de reglamento. Una invitada era la novel compositora Isabel Granda. Hacia la madrugada, la joven abrió las ventanas del balcón y contempló La Colmena. Entonces soñó la ciudad, la ciudad dormida bajo la niebla y el lucero del alba. Y dijo en voz alta: -Déjame que te cuente, limeño. Déjame que te diga la gloria del ensueño que evoca la memoria. Luego, volviéndose al grupo criollo, exclamó: -¡Ya tengo la expresión! "LA FLOR DE LA CANELA" fue una de las primeras obras de esa antología que la gran Chabuca dedicó a sus amigos, a gente que admiró y quiso, a quienes enmarcó y estampó en su lima tradicional. La propia Chabuca nos dice que esta composición la fue creando en forma progresiva, poco a poco, día a día, hilvanando ideas que surgieron de un continuo desarrollo de ocurrencias. Cuenta que por ese entonces, tras recibir un premio por una de sus canciones, durante el almuerzo que siguió a la premiación hizo uso de la palabra el prominente historiador y también vecino barranquino, el Dr. Raúl Porras Barrenechea, quien durante su alocución pidió : "Piedad para el río, el puente y la alameda". Esa frase impactó profundamente a nuestra autora, quien confiesa que se convirtió en un estribillo, transformado luego en verdadero reto, que fue el punto de partida para la creación de "LA FLOR DE LA CANELA". Un día de ese 1949, cuando se encontraba trabajando como demostradora de los productos "Helena Rubinstein" en la antigua Botica Francesa del jirón de la Unión, recibió la visita de su amiga de la infancia Doña Victoria Angulo Castillo de Loyola, apuesta morena de abolengo, pues era nada menos que la "Madrina de la Primera Cuadrilla de Cargadores del Señor de los Milagros", lo que constituye alcurnia negra en Lima. Pensó en dedicarle una canción, y al evidenciar que en su cabellera ya peinaba canas, pudo captar un rubor en las mejillas de aquel fino rostro, surgiendo así los versos de "jazmines en el pelo" y "rosas en la cara"; al momento que la musa se despedía diciéndole "Niña, me voy caminando a mi casa", lo que indujo a la artista a imaginar su andar garboso y elegante "por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera" para dirigirse a su barrio en el Rímac, cruzando el río Hablador por el viejo Puente de Palo a fin de llegar a la Alameda del Tajamar, en la zona donde hoy se levanta el moderno puente de Santa Rosa, al final de la avenida Tacna. Este recorrido imaginario lo enlazó con el estribillo motivador del Dr. Porras Barrenechea que sin cesar bullía febrilmente en su mente creadora. Aquella noche, su inspirada pluma compuso la mayor parte de la famosa canción, que fue afinando en los días posteriores. El gran toque final de la obra, surgió ya en 1950, cuando invitada por el maestro Oscar Aviles acudió a una serenata por el cumpleaños de Don José Moreno Alarcón en su departamento de la Plaza Dos de Mayo, donde en plena tertulia al abrir la ventana del balcón y contemplar desde allí el cielo, extendió sus brazos y exclamó estentóreamente "¡Déjame que te cuente limeño!", descubriendo emocionada lo que tanto buscaba, para inmediatamente añadir "esta es la frase que le faltaba a mi vals para que quedara terminado". Durante una entrevista realizada por Marina Navasal en Santiago de Chile en 1959, la propia Chabuca se refirió a su composición diciendo: "En cuanto al comienzo, la frase "¡Déjame que te cuente limeño!", es una expresión muy nuestra que se usa en todos los diálogos. El "¡Déjame que te cuente!", es una llamada impaciente al interlocutor que no deja de hablar, porque todos los limeños hablamos al mismo tiempo". Y en otra parte señaló :"Yo escribí un llamado al limeño moderno para que proteja lo que queda de la capital, para que no permita que se destruyan sus puentes, sus casas, sus recuerdos; que atesore lo antiguo y lo respete". Ella consignó como fecha final de su obra el 7 de enero de 1950 y se la cantó por primera vez a Victoria Angulo el día de su cumpleaños, el 21 de julio de ese año. Chabuca Granda nunca dio oficialmente a cantar su obra "LA FLOR DE LA CANELA", sino que entre quienes acudían a su casa y tuvieron oportunidad de escucharla, aquellos que la aprendieron fueron difundiéndola de boca en boca.

Los Chamas, La Flor de la Canela

Existe controversia sobre si fue estrenada por "Los Morochucos" o por "Los Trovadores del Perú". A ellos les correspondió llevarla al disco, pero no alcanzó mucho éxito, quizás, porque aquella grabación inicial no fue de las mejores y no permitió entender muy bien la letra. El propio Alejandro Cortez, primera voz de "Los Morochucos" en cierta ocasión que se encontraba internado en el Hospital Dos de Mayo, recibió la visita de "Los Chamas" y fue en ese nosocomio donde les enseñó la letra y la música. Ellos se interesaron en la canción y la volvieron a llevar al disco en 1956, convirtiéndola en uno de sus éxitos y logrando popularizarla.